Hoy, para finalizar el trimestre, han tenido lugar dos actos de
convivencia entre los asociados programados por nuestra Asociación.
En
primer lugar, a las 11 horas, ha tenido lugar una conferencia, acto
este en abierto para todo aquel que ha deseado asistir. Dicha conferencia, ha sido impartida por D. José Miguel Andrade Arangüena,
licenciado en Derecho y Psicología, bajo el título “La
Búsqueda de la realidad” con la siguiente introducción: Trataremos el tema de una manera práctica
desvelando las principales distorsiones de la realidad, con objeto de
disipar sesgos, prejuicios, espejismos e ilusiones, y ampliar los
límites de la percepción, y expandir la conciencia hacia nuevas
cotas de libertad"
Seguidamente, una vez finalizada la conferencia, ha tenido lugar un ágape en las piscinas Almériz, para todos aquellos asociados que han deseado participar, dando por finalizada la jornada de convivencia.
Resumen de la conferencia, editado por D. José Miguel Andrade
Resumen de la charla impartida en la Universidad de la Experiencia el 26-3-2026:
“La Búsqueda de la realidad”
Por José Miguel Andrade Arangüena, licenciado en Derecho y Psicología, escritor y divulgador de temas de psicología y filosofía de carácter humanista.
La búsqueda de la realidad ha sido desde siempre un gran campo de investigación, para toda mente que aspira a ser libre y abierta, y busca respuestas a las infinitas cuestiones que se plantean cuando se trata de comprender el sentido de la vida y el misterio de la existencia. La realidad se suele tratar como un concepto complejo que se refiere a todo lo que existe, de forma efectiva, en contraposición a lo ficticio o ilusorio, a la mera imaginación o posibilidad. La realidad objetiva se basa en lo que nuestros sentidos perciben y en hechos verificables, pero siempre sujetos a interpretación personal. La realidad subjetiva se refiere a los pensamientos, las ideas, los sentimientos, los valores, y las intuiciones sobre otras realidades que aún no están en nuestro campo perceptivo.
Conocemos en buena medida a nuestra parte objetiva, nuestra personalidad, formada por el cuerpo físico, emocional y mental, pero esa solo es una parte incompleta de nosotros mismos. Sosteniendo y dando vida a la personalidad está el ser interior, el alma, que es una parte esencial de nuestra psicología, aunque no se vea ni se pueda medir. La propia palabra Psicología nos da una pista. Su origen proviene del griego: Psique: alma o ser espiritual, y Logía: ciencia. Es la ciencia del alma. Es tan digna de investigación nuestra parte objetiva como su contraparte subjetiva. Y es a través del conocimiento del ser interior como se resuelven buena parte de nuestros problemas y aspiraciones. Hay un olvido bastante generalizado de la espiritualidad que es patrimonio de todo ser humano, no solo de creyentes o religiosos. Hemos perdido el rumbo, nos hemos olvidado que todos somos hijos de Dios, de la Madre Tierra, del Universo, o como cada cual quiera llamarlo, y nos preocupamos solo de nosotros mismos y los “nuestros”; por eso no es de extrañar la confusión generalizada, la injusticia social y el abandono del camino con corazón que nos devolvería a la búsqueda de la verdadera realidad y a encontrar el sentido de la vida.
Tal vez sea difícil saber que es de verdad la realidad, pero podemos empezar por desvelar la irrealidad, lo que no es real, y no necesitamos ser filósofos o grandes pensadores para ello; solo pensando no se llega muy lejos, hay que convertir en experiencia las reflexiones y comprensiones. Percibimos lo que consideramos realidad a través de los sentidos del cuerpo físico y energético, a través de las emociones y los pensamientos Las distorsiones de la realidad se producen cuando se altera el equilibrio, sobre todo de emociones y pensamientos, produciendo espejismos e ilusiones. El espejismo modifica la realidad por el empleo inadecuado de las emociones, intensificadas y deformadas principalmente por el deseo y por el sentido de dualidad. La ilusión es la reacción tergiversada de la mente inferior al mundo de las ideas. El espejismo es una cualidad de carácter emocional y mucho más poderoso, en estos momentos, que la ilusión, debido a que una enorme mayoría de la población mundial actúa enfocada desde su naturaleza emotiva, y solo a veces con ocasionales chispazos de comprensión mental. El problema con el espejismo es que cuando nos invade y estamos inmerso en él no podemos verlo. Es también un gran problema para toda la humanidad, que la retiene en la esclavitud, y está presenta en todas las dificultades y conflictos, manteniéndola en continuo peligro.
Los tipos de espejismos que pueden afectar a un ser humano son de una enorme variedad, y a menudo se solapan entre sí. La naturaleza de estos espejismos difiere con las personas en función de las atracciones y rechazos en su ámbito de relaciones y circunstancias, y en función también con la forma en la que cada persona interpreta y enfrenta la vida con su equipo particular, matizado por sus experiencias pasadas en su larga secuencia de aciertos y errores. La lista de espejismos que atrapan a la humanidad puede ser interminable. Podemos citar el espejismo del temor, el espejismo de la materialidad y el amor al dinero, el espejismo del poder, el espejismo de la autoconmiseración, el espejismo de la soledad, el espejismo del enfado, el espejismo de la madre o padre protector, el espejismo del destino, el espejismo de la constante frustración, y otros muchos, que a menudo se solapan entre sí e intentan pasar desapercibidos, como si su denso y brumoso mundo fuera de lo más natural.
La energía sigue al pensamiento a través de la atención. En ese principio radica la clave del cambio. El carácter no se debe cambiar, pero si se debe cambiar un estado emocional y mental desequilibrado, y lo primero pasa por tomar plena conciencia de que estamos inmersos en una distorsión de la realidad, lo que se puede detectar a través de un sano discernimiento. El paso siguiente es desviar la atención, arrebatar al espejismo el poder nutritivo de la atención, y hacerlo sin lucha, con paciencia y persistencia. Un hábito que ha costado meses o años crear no se puede cambiar en un instante. Pero si se persiste los resultados irán viniendo enseguida. Solemos creer que cambiar un aspecto del carácter personal es imposible, que nosotros somos así, pero esa creencia es otro espejismo. También podemos probar a dejar de estar centrados en exceso en nosotros mismos, dejar de ser el centro de nuestro universo paralelo, y orientarnos hacia nuestro ser interior, hacia el alma. Una forma sencilla de hacerlo es intentar practicar las cualidades del alma, que algunos llaman valores humanos. Intentar amar y no odiar, servir y no exigir servicio, curar y no herir. Practicar la bondad, la empatía, el altruismo y la solidaridad. El verdadero amor no se basa en personalismos, ama sin pedir nada a cambio, y es el mejor remedio para disipar espejismos y liberar lastre, para expandir la conciencia y alcanzar nuevas cotas de realidad que lo serán también de libertad al soltarse de las ataduras de espejismos emocionales y mentales.
Expandir la conciencia es acercarnos a la verdadera realidad de la vida, que prueba la realidad de la espiritualidad y la inmensidad de la que provenimos.
Más info: www.josemiguelandrade.com (Sección: artículos).
Una
vez más, agradecemos a las autoridades de la Facultad de Empresa y
Gestión Pública, en la persona de su Decano D. Carlos Orús
Sanclemente, la cesión del Aula Magna, en la que ha tenido lugar la conferencia.
Imágenes de los actos: